Importancia de la participación política de las Mujeres y de los Pueblos Indígenas en los espacios de toma de decisión
Palabras de Rebeca Arias – Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Guatemala
En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas- 9/Ago/2020
(Nota: El texto pudo cambiar al momento de ser pronunciado)
Primero que nada, quiero expresar mi sincero agradecimiento por la invitación para cerrar este importante evento. Es un honor para mí poder compartir con ustedes en este día tan significativo.
Permítanme por favor recordar que un 23 de diciembre de 1994, durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió celebrar cada año el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas el 9 de agosto. Esa fecha conmemora la celebración de la primera reunión, en 1982, del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías.
En este contexto me parece importante destacar de que la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas, en entre otros considerandos, afirma “que los pueblos indígenas son iguales a todos los demás pueblos y reconociendo al mismo tiempo el derecho de todos los pueblos a ser diferentes, a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales”; reconoce “la urgente necesidad de respetar y promover los derechos de los pueblos indígenas afirmados en tratados, acuerdos y otros arreglos constructivos con los Estados”.
Para promover y respetar los derechos de los pueblos indígenas, las Naciones Unidas cuentan con tres grandes mecanismos: El Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Relator Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, quien además nos acompaña ahora.
En noviembre del año 2012, estos tres mecanismos tuvieron una reunión conjunta en Guatemala y conversando sobre las múltiples formas de vivir en armonía. ¡Nunca antes los tres mecanismos habían tenido una reunión conjunta fuera de Nueva York!
En su declaración final exhortaron al mundo para que se respeten los derechos humanos, que se promueva la armonía con la naturaleza y que se busque el desarrollo incorporando la sabiduría ancestral. Todo eso ocurrió en una fecha muy especial para el país: el Oxlajuj B’aktun o cambio de época en el calendario maya. Fue un mensaje muy importante que salió desde Guatemala.
Hago un recordatorio de todos estos hitos, porque en esta conmemoración, quisiéramos reafirmar nuestro compromiso de respetar, promover y acompañar el pleno ejercicio y cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas, y particularmente de las mujeres indígenas, a través de todos los mecanismos con los que cuenta el Sistema de las Naciones Unidas. Como señaló el Secretario General, Antonio Guterres “El sistema de las Naciones Unidas sigue decidido a hacer realidad la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y a apuntalar la resiliencia de los pueblos”.
En este contexto, el Sistema de Naciones Unidas en Guatemala ha venido trabajando en la promoción del desarrollo y los derechos de los pueblos indígenas a traves de las Agencias, Fondos y Programas ya que es una de nuestras grandes prioridades. Ejemplos de iniciativas apoyadas por las Naciones Unidas son: el Programa Maya que busca promover el desarrollo y los derechos de los pueblos Maya en las áreas de educación, acceso a la justicia y participación política; programas para fortalecer el acceso a la justicia de los pueblos indígenas, en particular de las mujeres, incluyendo apoyo para la implementación de la sentencia de Sepur Zarco; programas de desarrollo rural integral en regiones con población indígena mayoritaria.
Asimismo, en el contexto de la formulación del nuevo Marco de Cooperacion de Naciones Unidas con Guatemala 2020-2024 hemos realizado consultas con distintos sectores de la sociedad, incluyendo a los pueblos indígenas. Esperamos establecer un mecanismo de consulta con representantes de pueblos indígenas durante la implementación de dicho Marco.
Queremos reafirmar este compromiso, sobre todo en un momento histórico de gran dificultad por la que está atravesando el mundo entero, el país y en especial las comunidades indígenas.
Históricamente y en contextos adversos, los pueblos indígenas siempre han demostrado su capacidad de resiliencia ante los desafíos; sin embargo, no cabe duda, que los efectos de la COVID-19 y otros problemas estructurales, han incrementado las brechas de desigualdad y pobreza, en las poblaciones más excluida, en particular los pueblos indígenas. La situación de las mujeres indígenas, que suelen ser las principales proveedoras de alimentos y nutrición para sus familias, es aún más grave.
Las debilidades en los sistemas de información no permite conocer con precisión la situación de los pueblos indígenas en relación al impacto de la COVID-19 sobre los mismos y como les están beneficiando los programas sociales del Gobierno para enfrentar esta pandemia. Por ello, es importante que los pueblos indígenas sean incluidos en la toma de decisiones en el proceso de recuperación socio-economica por la crisis.
Por ello, como Naciones Unidas hemos sostenido diálogos con representantes de pueblos indígenas para conocer mas sobre los impactos de la crisis por la pandemia, su visión para enfrentarla y sus propuestas. Tambien se han realizado consultas con ellos para el análisis del impacto socio-economico de COVID-19 y esperamos también contar con su participación para la contribución de Naciones Unidas a la respuesta para la recuperación socio-economica.
Los pueblos indígenas están buscando sus propias soluciones a esta pandemia. Están tomando medidas y utilizando los conocimientos y prácticas tradicionales, como el aislamiento voluntario y el cercamiento de sus territorios, así como medidas preventivas, en sus propias lenguas. La inclusión de los pueblos indígenas en el desarrollo y la protección y respeto de sus derechos son requisitos para alcanzar el desarrollo sostenible en Guatemala.
Permítanme ahora hacer nuevamente referencia al calendario maya. Como ustedes sabes y se ha mencionado bastante en este día, hoy domingo 9 de agosto es 10 Q’anil, el nawal de las cosechas. Quisiera repetir lo que ustedes saben mejor que nadie, que el “Q’anil simboliza los cuatro colores del maíz existentes en Meso América: rojo, negro, blanco y amarillo. Los cuatro colores de la piel de la humanidad. Los cuatro puntos cardinales del universo”.
Para mí esta imagen es muy potente porque nos habla de la diversidad de nuestro mundo, de la convivencia de los colores, del encuentro de los distintos y sobre todo la armonía de la vida. Cuando pienso en la armonía de la vida no puedo evitar pensar en el papel fundamental que juegan las mujeres en la búsqueda y consolidación de esta armonía.
Las mujeres indígenas expresan en su trabajo diario, en el ciudadano amplio del hogar, en el ciudadano de la comunidad y la búsqueda de la armonía, la esencia misma del buen vivir.
Cuando esa esencia y esa búsqueda de armonía se expresan con fuerza en la vida pública a través de una mayor participación de las mujeres en la vida política, en esos momentos vivimos sin duda en un mundo mejor.
Como lo ha señalado ONUMUJERES en investigaciones realizadas, “Las mujeres indígenas han hecho contribuciones notables a la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad, y han sido pioneras en la promoción de enfoques innovadores para la prevención de los conflictos y la justicia
Permítanme finalizar reafirmando que una mayor participación política de las mujeres y los pueblos indígenas en los diversos espacios de toma de decisión permite vitalizar los procesos encaminados hacia una vida digna y en armonía con la naturaleza, que permite avanzar hacia el buen vivir, donde no haya uno ni dos que dejemos atrás, sino que todos juntos vamos hacia adelante, haciendo realidad el principio de la agenda de desarrollo sostenible 2030 de no dejar a nadie atrás.