Leyenda: Doña Beverly junto a su esposo y un representante del PNUD, sosteniendo bolsas con hortalizas frescas frente a un invernadero.
Doña Beverly transforma la crisis en oportunidad con invernaderos, liderando producción escolar y resiliencia comunitaria en Tejutla.
En la pequeña aldea de Esquipulas, ubicada en el municipio de Tejutla, San Marcos, la vida de la familia Rodríguez dio un giro inesperado.
Todo comenzó hace algunos años, cuando doña Beverly Rodríguez enfrentó una de las etapas más duras de su vida. Su esposo, quien era el único sustento económico de la familia y trabajaba como mecánico, sufrió un accidente laboral grave.
En medio de la preocupación, doña Beverly recordó algo que su padre le había enseñado años atrás: a cultivar.
Leyenda: Planta de tomate
Ese fue el punto de partida de una transformación que no solo impactaría su hogar, sino también a toda su comunidad. A partir de 2022, el Programa Conjunto “Fortalecimiento de la institucionalidad local y nacional para mejorar el desarrollo rural integral del Altiplano Marquense (FIDAM)”, implementado por el PNUD, FAO, UNICEF y OPS.
En este contexto, doña Beverly fue una de las beneficiarias del componente de desarrollo económico del programa. Gracias al apoyo del PNUD, ella y otras 15 familias, recibieron infraestructura productiva para instalar invernaderos, permitiéndoles mejorar la calidad de sus cultivos y protegerlos de condiciones climáticas extremas.
Junto a otros productores locales, formó la Red de Productores Tejutlecos, que actualmente abastece con hortalizas frescas a más de 300 escuelas del municipio de Tejutla a través del programa de alimentación escolar del Gobierno de Guatemala.
Leyenda: Logo bordado de red de productores Tejutlecos
“El tener estos invernaderos influye en nuestra economía y en nuestras vidas. Gracias, porque lo que antes era un sueño, ahora es una realidad”, expresa doña Beverly, quien hoy inspira a otras mujeres de su comunidad.
Gracias al apoyo de Suecia y al trabajo conjunto entre instituciones, agencias del Sistema de Naciones Unidas y gobiernos locales, historias como la de doña Beverly nos recuerdan que el desarrollo local es posible cuando se invierte en las personas, se promueve la resiliencia y se cree en el potencial de los territorios.
Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
FAO
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
OPS/OMS
Organización Panamericana de la Salud
PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
UNICEF
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
Objetivos que estamos apoyando mediante esta iniciativa