Historia
05 marzo 2026
Santos llegó a tiempo
Por Paola Baldizón
En la comunidad de El Guayabo, Camotán, Chiquimula, vive Santos, un niño de 2 años y 4 meses que hoy juega tranquilo en brazos de su madre Brenda de 22 años. Cuesta imaginar que, hace no mucho tiempo, su vida estuvo en riesgo. La historia de Santos es una prueba de que llegar a tiempo puede cambiarlo todo. Cuando Santos nació, fue prematuro, con apenas seis meses y medio de gestación. “Era muy pequeño y muy delgadito”, recuerda su abuela Juana (50). El embarazo de su hija Brenda fue complicado y ella misma se encontraba con bajo peso. Sin embargo, tras el nacimiento, Brenda logró mejorar su alimentación y, gracias a la lactancia materna, Santos comenzó poco a poco a ganar peso y fuerza.UNICEF/UNI917542/EspañaEn octubre, una enfermedad afectó a varios integrantes de la familia, incluido Santos, en un entorno afectado por la inseguridad alimentaria asociada a la sequía, Santos empezó a perder peso de forma acelerada, una señal de alarma que ponía en riesgo su vida. En Guatemala, en el 2024 se registraron 28,415 mil casos de desnutrición aguda, y 126 niñas y niños fallecieron por esta causa. En departamentos como Chiquimula, parte del Corredor Seco, se combinan múltiples factores de riesgo como la pobreza, acceso limitado a servicios básicos e inseguridad alimentaria.En estas comunidades lejanas y de difícil acceso, lo que pudo haberse convertido en una emergencia grave no lo fue. Gracias al acercamiento oportuno a los servicios esenciales de salud y nutrición, brindado por las brigadas integrales de UNICEF en apoyo al Ministerio de Salud —equipos conformados por una nutricionista y tres auxiliares de nutrición—, se identificó a tiempo que Santos presentaba desnutrición aguda moderada, iniciándose de inmediato su atención. UNICEF/UNI917535/España“Estoy muy contenta porque las brigadas nos han ayudado mucho. Nos han dado consejos para alimentar y cuidar a mi hijo, y ahora Santos está mejorando”BrendaLa recuperación de Santos no fue solo resultado de la atención nutricional oportuna, el entorno familiar y comunitario también jugó un papel clave. Gumercindo, su abuelo, forma parte del comité comunitario SAHTOSO (Saneamiento e Higiene Total Sostenible), una metodología impulsada en Guatemala por UNICEF, liderada por la propia comunidad, que promueve el cambio de comportamiento y favorece la formación de actitudes y prácticas que buscan eliminar la contaminación fecal-oral para reducir enfermedades asociadas a las heces.Desde este rol, Gumercindo (50) promueve prácticas de higiene esenciales para la prevención de enfermedades. Acciones como el lavado de manos, la adecuada limpieza de los alimentos y el tratamiento del agua en el hogar para garantizar su consumo seguro fueron clave para evitar que la desnutrición aguda de Santos se agravara. Estos conocimientos, fortalecidos a través de las intervenciones en agua, saneamiento e higiene (WASH), hoy forman parte de la vida cotidiana tanto de la familia como de la comunidad. UNICEF/UNI917537/España Gumercindo (50) sostiene en brazos a su nieto Santos, junto a su esposa Juana (50).Las intervenciones en nutrición y WASH forman parte de un paquete integral y complementario de Acciones Anticipatorias orientadas a reducir o prevenir el impacto de la sequía. Estas acciones, financiadas por el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF), han beneficiado a más de 7 mil familias en los municipios de Camotán y Jocotán, Chiquimula.Como parte de estas acciones anticipatorias integrales implementadas en El Guayabo, la familia de Santos también recibió apoyo para fortalecer su seguridad alimentaria. Las gallinas entregadas por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) permitieron incorporar alimentos de mayor valor nutricional en la dieta de Santos, acelerando su recuperación. A su vez, la transferencia monetaria no condicionada brindada por el PMA (Programa Mundial de Alimentos) ayudó a cubrir la compra de maíz, granos, medicamentos y suplementos esenciales en el momento en que más se necesitaban.
En la comunidad de El Guayabo, Camotán, Chiquimula, vive Santos, un niño de 2 años y 4 meses que hoy juega tranquilo en brazos de su madre Brenda de 22 años. Cuesta imaginar que, hace no mucho tiempo, su vida estuvo en riesgo. La historia de Santos es una prueba de que llegar a tiempo puede cambiarlo todo. Cuando Santos nació, fue prematuro, con apenas seis meses y medio de gestación. “Era muy pequeño y muy delgadito”, recuerda su abuela Juana (50). El embarazo de su hija Brenda fue complicado y ella misma se encontraba con bajo peso. Sin embargo, tras el nacimiento, Brenda logró mejorar su alimentación y, gracias a la lactancia materna, Santos comenzó poco a poco a ganar peso y fuerza.UNICEF/UNI917542/EspañaEn octubre, una enfermedad afectó a varios integrantes de la familia, incluido Santos, en un entorno afectado por la inseguridad alimentaria asociada a la sequía, Santos empezó a perder peso de forma acelerada, una señal de alarma que ponía en riesgo su vida. En Guatemala, en el 2024 se registraron 28,415 mil casos de desnutrición aguda, y 126 niñas y niños fallecieron por esta causa. En departamentos como Chiquimula, parte del Corredor Seco, se combinan múltiples factores de riesgo como la pobreza, acceso limitado a servicios básicos e inseguridad alimentaria.En estas comunidades lejanas y de difícil acceso, lo que pudo haberse convertido en una emergencia grave no lo fue. Gracias al acercamiento oportuno a los servicios esenciales de salud y nutrición, brindado por las brigadas integrales de UNICEF en apoyo al Ministerio de Salud —equipos conformados por una nutricionista y tres auxiliares de nutrición—, se identificó a tiempo que Santos presentaba desnutrición aguda moderada, iniciándose de inmediato su atención. UNICEF/UNI917535/España“Estoy muy contenta porque las brigadas nos han ayudado mucho. Nos han dado consejos para alimentar y cuidar a mi hijo, y ahora Santos está mejorando”BrendaLa recuperación de Santos no fue solo resultado de la atención nutricional oportuna, el entorno familiar y comunitario también jugó un papel clave. Gumercindo, su abuelo, forma parte del comité comunitario SAHTOSO (Saneamiento e Higiene Total Sostenible), una metodología impulsada en Guatemala por UNICEF, liderada por la propia comunidad, que promueve el cambio de comportamiento y favorece la formación de actitudes y prácticas que buscan eliminar la contaminación fecal-oral para reducir enfermedades asociadas a las heces.Desde este rol, Gumercindo (50) promueve prácticas de higiene esenciales para la prevención de enfermedades. Acciones como el lavado de manos, la adecuada limpieza de los alimentos y el tratamiento del agua en el hogar para garantizar su consumo seguro fueron clave para evitar que la desnutrición aguda de Santos se agravara. Estos conocimientos, fortalecidos a través de las intervenciones en agua, saneamiento e higiene (WASH), hoy forman parte de la vida cotidiana tanto de la familia como de la comunidad. UNICEF/UNI917537/España Gumercindo (50) sostiene en brazos a su nieto Santos, junto a su esposa Juana (50).Las intervenciones en nutrición y WASH forman parte de un paquete integral y complementario de Acciones Anticipatorias orientadas a reducir o prevenir el impacto de la sequía. Estas acciones, financiadas por el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF), han beneficiado a más de 7 mil familias en los municipios de Camotán y Jocotán, Chiquimula.Como parte de estas acciones anticipatorias integrales implementadas en El Guayabo, la familia de Santos también recibió apoyo para fortalecer su seguridad alimentaria. Las gallinas entregadas por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) permitieron incorporar alimentos de mayor valor nutricional en la dieta de Santos, acelerando su recuperación. A su vez, la transferencia monetaria no condicionada brindada por el PMA (Programa Mundial de Alimentos) ayudó a cubrir la compra de maíz, granos, medicamentos y suplementos esenciales en el momento en que más se necesitaban.