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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Guatemala
Los objetivos de desarrollo sostenible son un llamado global a la acción para acabar con la pobreza, proteger el medio ambiente y el clima de la tierra, y garantizar que las personas en todas partes puedan disfrutar de la paz y la prosperidad. Estos son los objetivos en los que la ONU está trabajando en Guatemala:
Publicación
29 abril 2026
Informe 2025: Resultados que transforman vidas
Este Informe reporta el último año del Marco de Cooperación 2021–2025 como la acción conjunta del Sistema de las Naciones Unidas (SNU) en Guatemala para impulsar transformaciones humanas en áreas clave del desarrollo sostenible, en función de las prioridades nacionales. El documento da cuentas de 187.9 millones de dólares de ejecución durante el año 2025. Sumado a los años previos, alcanza un total de 923.2 millones de dólares en cinco años del Marco, 4.5 millones de personas con mayor acceso a servicios sociales, productores(as) más resilientes frente al clima, mujeres y jóvenes con mayor autonomía económica, políticas públicas basadas en evidencia, mayor transparencia y capacidad estatal, comunidades más preparadas ante crisis, avances en gestión de riesgos y cambio climáticoDesarrollo económicoDesarrollo socialPaz-seguridad-justiciaInstituciones sólidasMedio ambienteEsto viene en el Informe5 áreas estratégicas12 resultados concretos23 productos conjuntos38 iniciativasMensajes clave del InformeInstituciones más fuertes para diseñar e implementar políticas públicas basadas en evidenciaEl acompañamiento técnico del Sistema de la Naciones Unidas contribuyó a fortalecer capacidades institucionales, sistemas de información y políticas públicas basadas en evidencia, creando bases más sólidas para un desarrollo sostenible.Capacidades fortalecidas para enfrentar crisis múltiplesLa cooperación del Sistema de Naciones Unidas apoyó al país en la respuesta a desafíos complejos, incluidos la pandemia del coronavirus, la inseguridad alimentaria y los impactos del cambio climático, fortaleciendo sistemas de protección social, capacidades institucionales y resiliencia comunitaria.Más oportunidades económicas y sociales para poblaciones excluidas históricamenteLas iniciativas impulsadas ampliaron el acceso a oportunidades económicas y sociales para mujeres, personas jóvenes, Pueblos Indígenas, pueblos afrodescendientes y garífunas, así como comunidades rurales, contribuyendo a reducir brechas estructurales y promover un desarrollo más inclusivo.Alianzas estratégicas para acelerar el desarrollo sostenibleEl Sistema de Naciones Unidas movilizó conocimiento técnico, recursos y alianzas estratégicas, actuando como facilitador de diálogo y cooperación para impulsar soluciones integrales a los desafíos de desarrollo del país.
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Historia
14 julio 2026
En Maraxcó, las mujeres cultivan resiliencia
Alila Mateo vive en la comunidad de Maraxcó, en el departamento de Chiquimula, en pleno Corredor Seco centroamericano; una franja semiárida particularmente expuesta a los efectos del cambio climático. En Guatemala, esta región abarca decenas de municipios en los que la escasez de agua, las sequías prolongadas y la degradación ambiental afectan directamente los medios de vida de miles de familias, especialmente las que dependen de la agricultura de subsistencia.En este contexto, las mujeres enfrentan barreras persistentes para acceder a recursos, oportunidades económicas y espacios de toma de decisiones. Pese a estas brechas, su trabajo ha sido clave para garantizar la seguridad alimentaria de su hogar mediante la participación activa en iniciativas comunitarias que le permitan adaptarse a las condiciones climáticas cada vez más adversas.Alila Mateo conoce de primera mano esta realidad. Durante años, la disponibilidad de alimentos frescos en su comunidad dependía casi exclusivamente de las temporadas de lluvia. Cuando estas disminuían, muchas familias reducían su acceso a verduras y hortalizas, lo que afectaba tanto su alimentación como su economía.Hoy, la situación es diferente. Junto a otras 160 mujeres de Maraxcó, Alila participa en un huerto comunitario impulsado con el acompañamiento de ONU Mujeres, en el marco del proyecto MELYT, apoyado por la Cooperación Italiana y desarrollado junto a organizaciones e instituciones socias como AGEXPORT y CONORI. A través de procesos de capacitación y fortalecimiento organizativo, las participantes han desarrollado conocimientos y habilidades para el manejo de huertos y la implementación de prácticas agrícolas adaptadas a las condiciones climáticas de la región. Estos aprendizajes han contribuido a fortalecer su empoderamiento económico, generando beneficios sostenibles a corto, mediano y largo plazo para ellas, sus familias y sus comunidades. En parcelas comunitarias y huertos familiares, las mujeres producen hierbamora, cilantro, chipilín, tomate, chile dulce, cebollín, lechuga y otros cultivos que complementan la alimentación y la economía de sus hogares. Algunas incluso han encontrado formas innovadoras de cultivar en espacios reducidos, utilizando recipientes reutilizados cuando no cuentan con terreno disponible.Más allá de la producción de alimentos, estas prácticas constituyen una estrategia concreta de adaptación climática. El cultivo diversificado permite reducir la dependencia de los ciclos estacionales y fortalece la capacidad de las familias para enfrentar períodos de sequía o de escasez. Al mismo tiempo, el uso de métodos agroecológicos contribuye a la protección del suelo, a la salud de las personas y a la conservación del medio ambiente.Para las mujeres, la tierra representa una fuente fundamental de autonomía, sustento y oportunidades. Alila explica que, a través de las capacitaciones, aprendieron a desinfectar el suelo de forma natural y proteger sus cultivos sin recurrir a productos químicos. Estas prácticas no solo favorecen una producción más sostenible, sino que también fortalecen el vínculo entre la gestión responsable de los recursos naturales y su aprovechamiento biológico.Los resultados han tenido un impacto directo en la economía y salud de la comunidad. Lo que comenzó como una estrategia para garantizar alimentos frescos también se convirtió en una fuente de ingresos complementaria. El grupo de mujeres organiza la cosecha y comercializa sus productos en escuelas de comunidades cercanas, respondiendo a la demanda de alimentación escolar.Los ingresos generados han permitido a muchas participantes iniciar procesos de ahorro que antes les resultaban inalcanzables. En Maraxcó, las mujeres han fortalecido prácticas de ahorro comunitario que les permiten planificar gastos familiares, invertir en emprendimientos y contar con más herramientas para enfrentar situaciones imprevistas, una oportunidad que no existía antes.Para Alila, uno de los cambios más significativos ha sido el fortalecimiento de la autonomía económica y la confianza en las capacidades de las mujeres. Las capacitaciones recibidas no solo abordaron aspectos productivos, sino también temas de liderazgo, organización comunitaria y derechos. Con el tiempo, la participación de las mujeres en los huertos y en otras iniciativas productivas ha contribuido a transformar las percepciones en la comunidad. Su aporte a la generación de ingresos ha ampliado los espacios de participación en la toma de decisiones.La experiencia de Maraxcó demuestra que la resiliencia en entornos desfavorables no se construye únicamente mediante infraestructura o tecnología. También surge del fortalecimiento de las capacidades locales, de la organización comunitaria y del reconocimiento del liderazgo de las mujeres como actoras fundamentales del desarrollo sostenible.A través del acompañamiento de ONU Mujeres y de iniciativas como el proyecto MELYT, se contribuye a que más mujeres accedan a oportunidades que fortalezcan su autonomía económica y su capacidad para responder a los desafíos del cambio climático. Su experiencia confirma que avanzar hacia el desarrollo sostenible requiere reconocer y fortalecer la agencia de las mujeres para promover la transformación de sus territorios.
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Historia
14 abril 2026
Asociatividad rural
Ingrid Ramírez nació y creció en la aldea Los Planes, Olopa, Chiquimula, una comunidad enclavada en el Corredor Seco de Guatemala. Allí, más de 1,200 familias dependen de la agricultura para sobrevivir. Desde 2017, la escasez de agua comenzó a golpear con fuerza: los cultivos se marchitaban, las cosechas disminuían y la seguridad alimentaria se volvía incierta. Ingrid veía cómo el esfuerzo de su familia se desvanecía bajo el sol, pero también comprendió que la solución debía surgir desde la comunidad misma.Con esa convicción, junto a otros agricultores, fundó la Cooperativa Maya Chortí, un espacio para unir fuerzas y mejorar la producción y comercialización local. Su visión atrajo el apoyo de la FAO y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), con el respaldo del Reino de Suecia, a través del Programa Conjunto Fortalecimiento de la resiliencia de los hogares en el Corredor Seco. Juntos iniciaron un proceso de capacitación que transformó la manera de trabajar la tierra: se implementaron sistemas de riego por goteo y estanques interconectados para aprovechar el agua de lluvia, garantizando un uso sostenible de los recursos naturales.El cambio fue profundo. Las familias productoras encontraron en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) un mercado seguro para sus cosechas. “Ahora nuestros ingresos han mejorado y podemos distribuir alimentos frescos y saludables a la comunidad y a las escuelas”, cuenta Ingrid con orgullo. Hoy, gracias a este esfuerzo colectivo, la cooperativa abastece 12 escuelas en dos municipios, generando un ingreso bruto mensual promedio de 72,000 quetzales. Más allá de los números, el proyecto ha devuelto esperanza y oportunidades a los jóvenes rurales, demostrando que la unión y la gestión sostenible pueden transformar vidas y asegurar un futuro más próspero para todos.
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Historia
14 abril 2026
Juventud mensajera de paz
Comunicar para la paz implica abrir espacios donde las juventudes puedan participar, dialogar y expresarse con libertad. En Guatemala, muchas enfrentan el desafío de hacer oír sus voces e incidir en las decisiones que afectan sus territorios.Los proyectos del Fondo para la Consolidación de la Paz (PBF), implementados por agencias de Naciones Unidas y organizaciones socias en coordinación con instituciones públicas, están empoderando a las juventudes y fortaleciendo sus capacidades de comunicación, posicionándolas como agentes de cambio en la construcción de paz a nivel local y nacional. En Huehuetenango, el proyecto Nab’il reunió a 34 jóvenes mayas y mestizos en el grupo Jóvenes que Comunican, quienes generaron nuevas narrativas para promover convivencia pacífica y derechos humanos. “Aprendí a crear contenido de valor”, afirma la joven Heidy Vásquez.En Petén, el Proyecto Aportes para la Paz impulsó la agencia juvenil en el abordaje de conflictos en la zona de adyacencia, incluyendo la iniciativa Youtubers y TikTokers rurales. “Nuestras voces cuentan, aunque a veces parezcan invisibilizadas. Antes tenía miedo de participar por temor a cometer errores; cuando conocí el proyecto, perdí el miedo y empecé a involucrarme”, expresa el joven Alemberth Castro.A nivel nacional, el Proyecto Abordando la Conflictividad Electoral, apoyó a organizaciones juveniles para crear campañas que promovieron la participación ciudadana y la democracia mediante lenguaje digital cercano a las juventudes. “Impulsamos un proceso electoral con más paz y tranquilidad”, reflexiona Kimberly Barrios.Los proyectos Ciberciudadanos y Juvepaz desarrollan iniciativas en el Valle del Polochic, Escuintla y Chiquimula para fortalecer la comunicación en torno a la resolución de conflictos agrarios y la participación virtual segura. Hoy, estas juventudes se reconocen como mensajeros y mensajeras de paz que, con creatividad e identidad comunitaria, impulsan sociedades más inclusivas, democráticas y participativas. "Soy mensajero de paz y desde mi liderazgo estoy construyendo oportunidades para los demás jovenes”, concluye Alemberth Castro.
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Historia
14 abril 2026
Mujeres que transforman territorios
En un territorio donde las huellas del conflicto aún marcan la memoria colectiva y el racismo estructural profundiza las desigualdades, Francisca Domingo lidera procesos comunitarios que promueven justicia, dignidad y reconstrucción del tejido social en el departamento de Huehuetenango.A través del proyecto Mujeres Liderando Paz, implementado por ONU Mujeres, PNUD y UNFPA, con fondos del Fondo para la Consolidación de la Paz, esta lideresa impulsa desde su territorio la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad, encarnando la implementación viva de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, y coordina procesos de formación política con visión a largo plazo. Frente a una realidad marcada por la violencia contra las mujeres y las barreras en su participación cívica y política, su labor representa una apuesta concreta por la paz con igualdad.Francisca es una mujer maya-mam, delegada departamental del Foro Nacional de las Mujeres por la Paz y primera mujer indígena en coordinar un COCODE en su municipio. Su liderazgo nació desde el dolor: perdió a sus padres en el conflicto y es sobreviviente de violencia doméstica. Señala que, en Huehuetenango la violencia contra las mujeres es persistente, manifestándose tanto en el ámbito familiar como en el político, donde el machismo y la discriminación siguen presentes. En sus inicios como presidenta del COCODE en la cabecera municipal, enfrentó resistencia directa. “Los hombres ladinos expresaron que ‘cómo habían permitido que una mujer indígena llegara a darles cátedra de cómo trabajar un órgano de coordinación en la cabecera municipal’”. Pese a estas barreras, abrió camino para otras mujeres, promoviendo su participación en espacios como los COMUDES y CODEDES. Gracias a su trabajo, 47 mujeres han asumido cargos de coordinación comunitaria. “Siempre les digo a las mujeres: cuando tienen la oportunidad y tienen la palabra, no la suelten. La palabra es de ustedes, la voz es de ustedes, háganse escuchar porque nosotras valemos”, insiste con convicción.
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Historia
26 agosto 2026
16 años de ONU Mujeres trabajando por la igualdad
A dieciséis años de su creación, ONU Mujeres fue creada para contribuir a que todas las mujeres y niñas puedan ejercer plenamente sus derechos y desarrollar su potencial en igualdad de condiciones. Este compromiso requiere el trabajo conjunto de gobiernos, organizaciones feministas y de mujeres, sociedad civil, sector privado, academia, medios de comunicación y cooperación internacional. Por ello, ONU Mujeres promueve alianzas y construye puentes entre quienes tienen la capacidad de impulsar cambios, convencida de que la igualdad de género no es responsabilidad de un solo actor, sino una tarea compartida. Porque cuando las mujeres tienen acceso a oportunidades, participan en las decisiones y ejercen sus derechos, toda la sociedad avanza.Pie de foto: Foto de mujeres lideresas del Foro Nacional de las Mujeres por la Paz en encuentro departamental en Alta Verapaz, Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Alejandra Chicas En Guatemala, las desigualdades de género se entrecruzan con la pobreza, la pertenencia étnica, la ruralidad, la movilidad humana y los impactos cada vez más visibles de la crisis climática, dejando a miles de mujeres en situaciones de exclusión que limitan el ejercicio de sus derechos y su participación en la vida económica, social y política del país. Las mujeres indígenas, rurales, jóvenes, migrantes, retornadas y sobrevivientes de violencia suelen enfrentar barreras múltiples que las mantienen alejadas de los espacios donde se toman decisiones sobre su presente y su futuro.No dejar a nadie atrás no es una aspiración, es una forma de actuar. Para ONU Mujeres implica trabajar no solo para las mujeres que históricamente han enfrentado mayores obstáculos para ejercer liderazgo, acceder a recursos productivos, participar en la vida pública o vivir libres de violencia, sino trabajar con ellas como el mecanismo que transforma pensamientos y realidades. Pie de foto: Foto de María José Carranza, deportista de tiro con arco en Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Alejandra Chicas Entre 2022 y 2025, ONU Mujeres en Guatemala acompañó procesos que fortalecieron las capacidades de 1.675 mujeres y lideresas para participar e incidir en espacios políticos y de toma de decisiones; contribuyó al fortalecimiento de 123 organizaciones y redes de mujeres; apoyó a 1.810 mujeres empresarias rurales para ampliar su acceso a educación técnica y recursos financieros; impulsó seis políticas, estrategias y planes con perspectiva de género; y fortaleció las capacidades de 25 instituciones públicas para incorporar la igualdad de género en sus acciones y servicios.Pie de foto: María Guadalupe, lideresa de la organización Mamá Maquín, durante un encuentro realizado en Huehuetenango, Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Alejandra Chicas Asimismo, se ha acompañado el fortalecimiento de organizaciones de mujeres que desempeñan un papel fundamental en la defensa de derechos, la construcción de paz, la prevención de la violencia y la respuesta a crisis humanitarias. Estas organizaciones representan una de las mayores fortalezas del país: redes de mujeres que, incluso en contextos de alta vulnerabilidad, continúan generando soluciones para sus comunidades y ampliando espacios de participación para otras mujeres.Además, trabajar para no dejar a nadie atrás también implica potenciar capacidades en el Estado. Por ello, hemos brindado asistencia técnica para impulsar políticas públicas, estrategias nacionales y mecanismos institucionales que incorporen la igualdad de género como un elemento central del desarrollo.
Mujer lideresa durante una actividad orientada a fortalecer la participación en espacios de toma de decisiones de las mujeres en Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Manuel MoralesDesde la inclusión financiera de las mujeres hasta los sistemas de cuidados, pasando por la prevención de la violencia política y el fortalecimiento de la participación ciudadana, estos avances buscan generar cambios sostenibles que beneficien el presente y el futuro de las mujeres, porque cuando las mujeres están bien, las sociedades están bien.A dieciséis años de su creación, ONU Mujeres reafirma su compromiso de continuar trabajando junto con las mujeres de Guatemala, sus organizaciones, las instituciones públicas, el sector privado, la cooperación internacional, la el Sistema de las Naciones Unidas para acelerar los avances hacia la igualdad sustantiva.
Integrantes del Grupo Teatral Resilientes durante un evento conmemorativo realizado en el marco del Día Internacional de las Mujeres. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Manuel MoralesPorque no dejar a ninguna mujer atrás significa asegurar que todas puedan formar parte de las decisiones, los beneficios y las oportunidades que construyen el desarrollo sostenible en el país. Esa es la razón de ser de ONU Mujeres Guatemala.
Mujer lideresa durante una actividad orientada a fortalecer la participación en espacios de toma de decisiones de las mujeres en Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Manuel MoralesDesde la inclusión financiera de las mujeres hasta los sistemas de cuidados, pasando por la prevención de la violencia política y el fortalecimiento de la participación ciudadana, estos avances buscan generar cambios sostenibles que beneficien el presente y el futuro de las mujeres, porque cuando las mujeres están bien, las sociedades están bien.A dieciséis años de su creación, ONU Mujeres reafirma su compromiso de continuar trabajando junto con las mujeres de Guatemala, sus organizaciones, las instituciones públicas, el sector privado, la cooperación internacional, la el Sistema de las Naciones Unidas para acelerar los avances hacia la igualdad sustantiva.
Integrantes del Grupo Teatral Resilientes durante un evento conmemorativo realizado en el marco del Día Internacional de las Mujeres. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Manuel MoralesPorque no dejar a ninguna mujer atrás significa asegurar que todas puedan formar parte de las decisiones, los beneficios y las oportunidades que construyen el desarrollo sostenible en el país. Esa es la razón de ser de ONU Mujeres Guatemala.
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Historia
26 agosto 2026
Mujeres en toma de decisiones
Desde Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz e Izabal, cuatro lideresas muestran cómo la organización, la participación y el acceso a herramientas para la incidencia están fortaleciendo el liderazgo de las mujeres en los espacios donde se toman decisiones que transforman sus comunidades.En Guatemala, la construcción de paz también se impulsa desde los territorios, a través demujeres que participan, dialogan, organizan y toman decisiones en favor de sus comunidades. Con el apoyo del Fondo para la Consolidación de la Paz (PBF, por sus siglas en inglés), el proyecto Mujeres Liderando Paz, implementado por ONU Mujeres junto con PNUD y UNFPA, ha fortalecido la participación de más de 2.000 mujeres en cuatro departamentos del país. Además, ha articulado a 47 organizaciones de mujeres y fortalecido las capacidades de 300 lideresas vinculadas al Foro Nacional de las Mujeres por la Paz, contribuyendo a que más mujeres participen de manera informada en espacios de toma de decisiones y en procesos de construcción de paz.“La paz se construye día con día, con nuestras acciones, con nuestra participación acertada, pero sobre todo con nuestra participación informada” Alba Batres del Foro Nacional de las Mujeres por la Paz en encuentro departamental en Alta Verapaz, Guatemala. Foto: ONU Mujeres Guatemala/ Alejandra Chicas Detrás de estos avances se encuentran historias como la de Alba Batres, coordinadora nacional del Foro Nacional de las Mujeres por la Paz. Desde Izabal, su trabajo ha estado ligado a la defensa de los derechos humanos de las mujeres, la formación de lideresas y el acompañamiento a sobrevivientes de violencia. “El liderazgo es un derecho inalienable de las personas que debemos ejercer libres de violencia".Para ella, la paz se construye diariamente mediante la participación informada y el fortalecimiento de capacidades que permitan a las mujeres incidir en las decisiones que afectan sus vidas. Desde la firma de los Acuerdos de Paz, organizaciones como el Foro han impulsado espacios de articulación y diálogo que hoy continúan fortaleciéndose a través de iniciativas como el proyecto Mujeres Liderando Paz, que reconoce a las mujeres como actoras fundamentales para la consolidación de la paz.“El PBF viene a fortalecer las capacidades de las mujeres en los territorios, en los departamentos priorizados, pero tiene un alcance más allá de esos territorios priorizados, porque está llegando también a las coordinaciones departamentales de los otros departamentos no priorizados que también requieren una actualización de conocimientos y también un incentivo que permita seguir trabajando, seguir construyendo y seguir aportando para la construcción de la paz a nivel nacional”.“Sin las mujeres no puede haber consolidación de la paz”
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Historia
25 agosto 2026
Krisna y Jennifer: comprometidas con la igualdad
Contextos diversos, aspiraciones comunes: las juventudes que ya están transformando GuatemalaCada juventud vive una realidad distinta. Las oportunidades de una persona joven que crece en un área urbana no son las mismas que las de alguien que habita una comunidad costera, rural o históricamente excluida. Sin embargo, detrás de esas diferencias existe un conjunto de aspiraciones que se repiten: participar en las decisiones que afectan sus vidas, acceder a educación y empleo dignos, vivir libres de discriminación y construir un futuro sostenible para sus comunidades.Esa fue una de las reflexiones que acompañó la participación de Krisna Morales, afrodescendiente creole, y Jennifer Vera, garífuna, dos mujeres jóvenes, guatemaltecas, en el Congreso Afrolatino Caribeño de Juventudes 2026, realizado en Colón, Panamá. Durante ese encuentro, jóvenes afrodescendientes de 23 países compartieron experiencias, desafíos y propuestas para impulsar una sociedad más inclusiva, democrática y sostenible. La declaración adoptada al finalizar el Congreso reafirmó que las juventudes afrodescendientes y garífunas son actores fundamentales para la transformación social y llamó a fortalecer su participación efectiva en los espacios de toma de decisiones. Las historias de Krisna y Jennifer representan a una parte de las juventudes de Guatemala. Permiten observar cómo factores como el territorio, la identidad, el género o las condiciones socioeconómicas pueden influir en las trayectorias de vida de las personas jóvenes. También muestran algo igualmente importante: que, aun frente a barreras distintas, las juventudes continúan encontrando formas de organizarse, participar y generar cambios en sus comunidades.Contextos diversos, oportunidades desigualesHablar de juventudes en Guatemala implica reconocer una enorme diversidad de experiencias. No existe una sola forma de ser joven. Las condiciones de vida, las oportunidades y los desafíos cambian según el lugar donde se nace, el acceso a servicios básicos, las dinámicas comunitarias, la identidad cultural, el género, la discapacidad u otros factores que pueden ampliar o limitar las posibilidades de desarrollo.Estas diferencias se reflejan en aspectos tan variados como el acceso a una educación de calidad, las oportunidades de empleo, la conectividad digital o la posibilidad de participar en espacios donde se toman decisiones públicas. Para algunas personas jóvenes, determinados caminos pueden parecer más accesibles; para otras, esos mismos caminos están marcados por obstáculos adicionales.Reconocer esta diversidad no significa dividir a las juventudes, sino comprender que la igualdad de oportunidades requiere atender realidades diferentes. Como sugiere el lema del día internacional de la juventud, las aspiraciones pueden ser comunes, pero los caminos para alcanzarlas no siempre son los mismos. Una mirada desde las juventudes afrodescendientes Las experiencias compartidas por Krisna y Jennifer permiten acercarse a una realidad específica dentro del diverso panorama juvenil guatemalteco. En muchas comunidades afrodescendientes persisten desafíos vinculados al reconocimiento, la visibilidad, el acceso a oportunidades y la participación plena en los espacios públicos.La Declaración del Congreso Afrolatino Caribeño de Juventudes señala que las juventudes afrodescendientes continúan enfrentando desigualdades relacionadas con el acceso a educación, empleo digno, salud, innovación tecnológica y representación efectiva en los espacios de decisión. También destaca los impactos del racismo, la discriminación y la exclusión estructural, así como la necesidad de fortalecer la justicia social y la participación juvenil. Pero las historias de Krisna y Jennifer no hablan únicamente de desafíos. También hablan de liderazgo, organización comunitaria, identidad y capacidad de transformación. Son ejemplos de una generación que no espera ser invitada a participar, sino que está construyendo espacios para que sus voces sean escuchadas.Esa capacidad de liderazgo desafía narrativas que suelen presentar a las personas jóvenes únicamente como beneficiarias de políticas o como receptoras de decisiones tomadas por otros. Por el contrario, las juventudes son productoras de ideas, generadoras de soluciones y protagonistas de iniciativas que impactan directamente en sus comunidades.Cuando los contextos se encuentranUno de los aprendizajes más significativos del Congreso fue comprobar que, pese a las diferencias culturales, geográficas y sociales, muchas juventudes comparten preocupaciones similares. Jóvenes de distintos países expresaron inquietudes relacionadas con la educación, el empleo, la participación política, la salud mental, la justicia climática y el reconocimiento de sus derechos. Los intercambios permitieron identificar que los desafíos pueden adoptar formas distintas según el contexto, pero también que existen causas comunes y oportunidades compartidas para construir soluciones colectivas. La experiencia dejó claro que el diálogo entre juventudes fortalece la capacidad de incidencia y amplía las posibilidades de cooperación entre comunidades y países.La declaración adoptada en Panamá reafirma precisamente esa visión, al promover la articulación entre juventudes afrodescendientes, el fortalecimiento de procesos de formación política, la incidencia regional y la creación de espacios que amplifiquen las voces jóvenes y promuevan la rendición de cuentas de los compromisos asumidos por los Estados. ¿Qué necesitamos para que todas las juventudes puedan prosperar?Las experiencias de Krisna y Jennifer invitan a hacer una reflexión más amplia sobre Guatemala. ¿Quiénes tienen acceso a las oportunidades? ¿Quiénes participan en las decisiones que afectan sus vidas? ¿Qué barreras impiden que algunas voces sean escuchadas con la misma fuerza que otras?En un foro virtual desarrollado el 12 de agosto, en plataforma de Zoom de ONU Guatemala, con motivo del día internacional de la juventud, Krisna compartió sus propias respuestas, indicando que sin duda el acceso a oportunidades tiene una dimensión multisectorial, desde las relacionadas a la salud, educación y medios de vida, donde algunas barreras aún presentes son la discriminación por ser mujer, por identidad étnica y por procedencia rural, “se ha avanzado, pero en los intercambios con compañeras de otras latitudes, sabemos que esas barreras son frecuentes, pero con instituciones más comprometidas con la igualdad se ha ido avanzando”.Por su parte Jonay Gamboa, participante en el V foro permanente de las Naciones Unidas en Suiza, planteó cómo a través de un espacio para ampliar su visión del mundo comprobó cómo la juventud puede lograr grandes cosas al abrirse puertas para generar ideas nuevas, como un museo de la cultura garífuna que ha logrado impulsar como parte de las motivaciones que recibió en esa experiencia internacional. Coincidió con Krisna en que la juventud puede tener condicionante de desarrollo diversas, pero tienen en común la voluntad para aprovechar espacios donde sus aportes sean valorados.Al foro se unieron jóvenes de otras identidades y con experiencia en el Modelo Interuniversitario de las Naciones Unidas en Guatemala (MINUG), coincidiendo que unir esfuerzos puede generar transformaciones sociales muy necesarias en el país. Más allá de las diferencias, existe una convicción compartida: las juventudes tienen mucho que aportar al presente de Guatemala.Las juventudes no son el futuro: son el presenteCon frecuencia se habla de las personas jóvenes como las líderes y lideresas del mañana. Sin embargo, esa narrativa puede pasar por alto una realidad evidente: las juventudes ya están liderando hoy.Lo hacen desde organizaciones comunitarias, desde espacios culturales, desde iniciativas ambientales, desde el activismo digital, desde el emprendimiento y desde muchos otros ámbitos donde impulsan transformaciones concretas. Krisna y Jennifer son parte de esa generación que participa, propone y construye.La Declaración del Congreso lo expresa con claridad al afirmar que las juventudes afrodescendientes no son el futuro, sino un presente organizado y comprometido con la transformación de sus sociedades. En el día internacional de la juventud, ese mensaje resuena con fuerza en Guatemala. Porque reconocer los diversos contextos en los que viven las personas jóvenes también implica reconocer algo fundamental: independientemente de dónde provengan, de su identidad o de las barreras que enfrenten, las juventudes ya están contribuyendo a construir el país que imaginan. Y el reto de nuestras sociedades es asegurar que todas tengan las oportunidades necesarias para convertir esas aspiraciones comunes en realidades compartidas
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Historia
09 julio 2026
Gobierno de Guatemala y Naciones Unidas fortalecen la coordinación para acelerar resultados de desarrollo.
El Gobierno de Guatemala y el Sistema de las Naciones Unidas concluyeron la primera ronda de los Grupos de Coordinación de Resultados, un mecanismo de alto nivel para fortalecer la coordinación de la cooperación de la ONU y concentrar los esfuerzos conjuntos en resultados concretos para el país. Los cuatro diálogos reunieron a 228 participantes: 150 representantes de 44 instituciones del Estado y 78 representantes de 18 entidades de las Naciones Unidas. Las reuniones permitieron revisar las prioridades de trabajo para 2026, identificar oportunidades de acción conjunta y señalar los principales desafíos que requieren mayor coordinación para avanzar. Los diálogos se concentraron en las cuatro prioridades del Marco de Cooperación 2026–2030: gobernabilidad democrática y Estado de derecho; desarrollo humano, reducción de la pobreza y prosperidad; sostenibilidad y resiliencia; y movilidad humana y migración. “Hay que concentrar fuerzas de manera estratégica e identificar aquellos cuellos de botella que nos impiden alcanzar los resultados o acelerar el proceso para llegar a ellos”, indicó el Secretario de Planificación, Carlos Mendoza. El proceso refleja una visión compartida de SEGEPLAN, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Coordinador Residente de las Naciones Unidas: avanzar hacia una cooperación más articulada, alineada con las prioridades nacionales y con mayor capacidad para demostrar resultados concretos en beneficio de la población. Misma que puede contribuir a acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en estos cuatro años que quedan de la Agenda 2030. "El Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo la articulación entre las prioridades nacionales de desarrollo y la cooperación internacional. Los Grupos de Coordinación de Resultados constituyen un mecanismo fundamental para asegurar que el acompañamiento del Sistema de las Naciones Unidas contribuya de manera estratégica, coordinada y orientada a resultados concretos para la población guatemalteca", señaló la Embajadora María Luisa Ramírez Coronado, Viceministra de Relaciones Exteriores. Más que revisar las acciones de cada institución o agencia, los Grupos de Coordinación de Resultados buscan identificar dónde el trabajo conjunto puede generar mayor impacto, qué obstáculos están limitando los avances y qué decisiones pueden ayudar a acelerar los resultados. “Estamos fortaleciendo una forma distinta de coordinar: menos centrada en las acciones individuales de cada agencia y más enfocada en los resultados que podemos alcanzar juntos. Nuestro objetivo es que las capacidades de las Naciones Unidas se articulen mejor para apoyar las prioridades de Guatemala y generar un impacto más visible”, afirmó Miguel Barreto, Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Guatemala. La primera ronda marca el inicio de una forma de trabajo basada en el liderazgo nacional, una mayor coordinación entre instituciones y un enfoque más claro en resultados. Los avances y prioridades identificados tendrán seguimiento durante los próximos meses y una segunda ronda de diálogos se realizará en noviembre y diciembre de 2026.
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Historia
12 junio 2026
Guatemala presenta propuesta
Guatemala fue uno de los 12 países seleccionados para presentar una propuesta de financiamiento territorial ante inversionistas internacionales, instituciones financieras de desarrollo y socios estratégicos durante el Bilbao Bootcamp II, una iniciativa global impulsada por el Fondo Conjunto para los ODS, el Gobierno de España, el Gobierno Vasco y la Coalición Local 2030.
La propuesta presentada por Guatemala se centra en Alta Verapaz y busca fortalecer la resiliencia económica y climática de pequeños productores a través de instrumentos innovadores como microseguros, fondos rotatorios y mecanismos de financiamiento basados en resultados para 17 municipios del departamento.
La participación del país en este espacio representa un importante reconocimiento al trabajo conjunto entre el Gobierno de Guatemala, las autoridades territoriales, el sector financiero y el Sistema de las Naciones Unidas para impulsar soluciones innovadoras que permitan movilizar recursos hacia los territorios que más lo necesitan.
Además de la presentación de una propuesta, el Bootcamp permitió posicionar a Guatemala en conversaciones globales sobre financiamiento para el desarrollo sostenible, intercambiar experiencias con otros países y explorar oportunidades concretas para atraer inversiones que contribuyan a acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde el ámbito local.
Las transformaciones sostenibles comienzan en los territorios. Por ello, fortalecer las capacidades locales y conectar las prioridades de desarrollo con nuevas fuentes de financiamiento es fundamental para construir comunidades más resilientes, inclusivas y prósperas.
#Guatemala #AltaVerapaz #BilbaoBootcamp #Local2030 #ODS #FinanciamientoTerritorial #Agenda2030 #NacionesUnidas #SDGFund}
La propuesta presentada por Guatemala se centra en Alta Verapaz y busca fortalecer la resiliencia económica y climática de pequeños productores a través de instrumentos innovadores como microseguros, fondos rotatorios y mecanismos de financiamiento basados en resultados para 17 municipios del departamento.
La participación del país en este espacio representa un importante reconocimiento al trabajo conjunto entre el Gobierno de Guatemala, las autoridades territoriales, el sector financiero y el Sistema de las Naciones Unidas para impulsar soluciones innovadoras que permitan movilizar recursos hacia los territorios que más lo necesitan.
Además de la presentación de una propuesta, el Bootcamp permitió posicionar a Guatemala en conversaciones globales sobre financiamiento para el desarrollo sostenible, intercambiar experiencias con otros países y explorar oportunidades concretas para atraer inversiones que contribuyan a acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde el ámbito local.
Las transformaciones sostenibles comienzan en los territorios. Por ello, fortalecer las capacidades locales y conectar las prioridades de desarrollo con nuevas fuentes de financiamiento es fundamental para construir comunidades más resilientes, inclusivas y prósperas.
#Guatemala #AltaVerapaz #BilbaoBootcamp #Local2030 #ODS #FinanciamientoTerritorial #Agenda2030 #NacionesUnidas #SDGFund}
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Comunicado de prensa
25 julio 2026
Coordinar para transformar: La ONU y Guatemala
En un momento en que los desafíos del desarrollo son cada vez más complejos, Guatemala apuesta por fortalecer una cooperación internacional más eficiente y enfocada en resultados concretos. Ese es el objetivo central del Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2026-2030, construido conjuntamente entre el Gobierno y el Sistema de las Naciones Unidas.Aunque muchas veces su trabajo pasa desapercibido, las Naciones Unidas constituyen uno de los principales socios del país en materia de desarrollo. En Guatemala, las agencias, fondos y programas especializados de la ONU operan bajo principios de neutralidad, objetividad y respeto a las prioridades nacionales en áreas tan diversas como salud, educación, empleo, agricultura, derechos humanos, gobernanza, igualdad de género, migración, trabajo decente, medioambiente y protección social. Con una inversión anual cercana a los USD200 millones, el sistema contribuye al fortalecimiento institucional, la asistencia técnica, la generación de políticas públicas, el apoyo directo a poblaciones vulnerables y la construcción de espacios de diálogo entre gobierno, sector privado, academia y sociedad civil.Más allá de los recursos financieros, el principal valor agregado de Naciones Unidas radica en su capacidad para articular actores y promover soluciones integrales frente a retos que ninguna institución puede resolver por sí sola.El nuevo Marco de Cooperación busca dejar atrás una lógica centrada únicamente en proyectos para avanzar hacia una gestión basada en resultados validados y medibles, año por año. Con ese propósito, en coordinación con la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplán) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex), durante las últimas semanas se desarrolló una primera ronda de reuniones de los Grupos de Coordinación de Resultados. El ejercicio reunió a 228 participantes, incluyendo 150 representantes de 44 instituciones del Estado y 78 representantes de 18 entidades de Naciones Unidas.
El nuevo Marco de Cooperación busca dejar atrás una lógica centrada únicamente en proyectos para avanzar hacia una gestión basada en resultados validados y medibles, año por año.
Los encuentros permitieron identificar obstáculos que limitan avances, revisar indicadores y definir oportunidades de acción conjunta para acelerar resultados. El enfoque privilegia la coordinación, el uso de evidencia y la rendición de cuentas para mejorar la eficacia de las intervenciones.Las discusiones se concentraron en cuatro prioridades estratégicas: gobernabilidad democrática y Estado de derecho; desarrollo humano, reducción de la pobreza y prosperidad; sostenibilidad y resiliencia; y movilidad humana y migración. Aunque son áreas distintas, todas requieren una mayor articulación entre instituciones públicas, gobiernos locales, cooperación internacional, sector privado y organizaciones sociales.
Este enfoque cobra especial relevancia cuando entramos en la recta final hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Frente a recursos limitados y desafíos crecientes, la eficiencia depende cada vez más de la capacidad para coordinar esfuerzos y generar impactos colectivos.
En ese contexto, Naciones Unidas promueve una forma distinta de trabajar: menos enfocada en las acciones individuales de cada agencia y más orientada a resultados definidos y compartidos. La meta es fortalecer capacidades nacionales, acelerar avances y garantizar que cada inversión produzca beneficios visibles para la población.
Así, estamos convirtiendo la coordinación en cambios concretos y medibles alineados con las prioridades nacionales que contribuyan a la construcción de un país más inclusivo, resiliente y próspero, para que el desarrollo llegue a todas las personas, sin dejar a nadie atrás.
ESCRITO POR:Fuente: Prensa Libre 25/07/2026
El nuevo Marco de Cooperación busca dejar atrás una lógica centrada únicamente en proyectos para avanzar hacia una gestión basada en resultados validados y medibles, año por año.
Los encuentros permitieron identificar obstáculos que limitan avances, revisar indicadores y definir oportunidades de acción conjunta para acelerar resultados. El enfoque privilegia la coordinación, el uso de evidencia y la rendición de cuentas para mejorar la eficacia de las intervenciones.Las discusiones se concentraron en cuatro prioridades estratégicas: gobernabilidad democrática y Estado de derecho; desarrollo humano, reducción de la pobreza y prosperidad; sostenibilidad y resiliencia; y movilidad humana y migración. Aunque son áreas distintas, todas requieren una mayor articulación entre instituciones públicas, gobiernos locales, cooperación internacional, sector privado y organizaciones sociales.
Este enfoque cobra especial relevancia cuando entramos en la recta final hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Frente a recursos limitados y desafíos crecientes, la eficiencia depende cada vez más de la capacidad para coordinar esfuerzos y generar impactos colectivos.
En ese contexto, Naciones Unidas promueve una forma distinta de trabajar: menos enfocada en las acciones individuales de cada agencia y más orientada a resultados definidos y compartidos. La meta es fortalecer capacidades nacionales, acelerar avances y garantizar que cada inversión produzca beneficios visibles para la población.
Así, estamos convirtiendo la coordinación en cambios concretos y medibles alineados con las prioridades nacionales que contribuyan a la construcción de un país más inclusivo, resiliente y próspero, para que el desarrollo llegue a todas las personas, sin dejar a nadie atrás.
ESCRITO POR:Fuente: Prensa Libre 25/07/2026
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Comunicado de prensa
14 julio 2026
El valor del multilateralismo
En junio recién pasado se conmemoró el aniversario de la firma de la Carta de las Naciones Unidas. Vale la pena preguntarnos qué significa hoy apostar por el multilateralismo. En Guatemala, un país que conoce de cerca el valor de la paz, del diálogo y de la cooperación internacional, el tema nos interpela de manera especial. Además, Guatemala es un Estado miembro fundador de la ONU.La ONU nació de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial para “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”. Según Dag Hammarskjöld, “no fue creada para llevar a la humanidad hasta el cielo, sino para salvarla del infierno”. Ochenta años después, sigue siendo el único espacio donde todos los países pueden sentarse a la misma mesa para enfrentar desafíos que ningún Estado puede resolver solo.Apoyar el sistema multilateral es proteger a los más vulnerables y construir un futuro más justo y seguro para todas las personas.Gracias a la ONU la humanidad ha logrado hitos extraordinarios, como erradicar la viruela, proteger la capa de ozono y reducir el riesgo de una tercera guerra mundial. Durante ocho décadas, nuestras agencias han llevado ayuda vital a decenas de millones de personas cada año, contribuido a prevenir conflictos, impulsado el desarrollo sostenible, protegido el medioambiente y promovido los derechos humanos a través de más de 80 tratados y declaraciones internacionales.Hoy vivimos en un mundo profundamente tensionado, mientras los recursos disminuyen y se cuestiona la cooperación internacional. El Secretariado de la ONU enfrenta una crisis de liquidez sin precedentes. Invertir en las Naciones Unidas no es un acto de filantropía: es una inversión en paz, prevención y dignidad humana. Iniciativas como ONU80, lanzada en 2025, buscan que el sistema sea más coherente y con mayor impacto, pero ninguna reforma puede sustituir el compromiso financiero de los Estados.En este aniversario de la Carta de la ONU, el llamado ha sido claro: cumplir con las obligaciones financieras y apoyar al sistema multilateral es esencial para proteger a los más vulnerables y construir un futuro más justo y seguro para todos.
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Comunicado de prensa
07 julio 2026
Sociedad de la información
En el Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el mundo reconocen que las tecnologías digitales son salvavidas que permiten a las personas protegerse, acceder a servicios y relacionarse entre sí. Cuando se producen desastres, las redes transmiten alertas tempranas, movilizan equipos de respuesta inicial y mantienen en funcionamiento establecimientos de salud, centros educativos y servicios públicos. Ahora bien, todo salvavidas ha de ser fiable y seguro y estar al alcance de cualquiera que lo necesite. Hay demasiadas comunidades que siguen sin tener conexión a internet. Los sistemas esenciales son vulnerables. La desinformación y las ciberamenazas van en aumento. Y en un momento en el que se intensifican las emergencias climáticas y se amplía la brecha en materia de inteligencia artificial, son las personas a las que ya se había dejado atrás las que cargan con las peores consecuencias de la inacción.
La infraestructura digital es un bien público esencial, por lo que debemos construirla para que resista las crisis que se avecinan.Tenemos que invertir en conectividad: de los cables submarinos a los satélites y del acceso local a los códigos abiertos y las competencias digitales. Tenemos que aplicar el Pacto Digital Global, promover una gobernanza de la inteligencia artificial basada en los derechos y estrechar la cooperación entre los gobiernos, el sector privado y la
sociedad civil.La infraestructura digital es un bien público esencial, por lo que debemos construirla para que resista las crisis que se avecinan. Cuando los salvavidas digitales sean universales y seguros, todas las comunidades podrán prepararse, actuar y
recuperarse.(El Día Mundial de las Telecomunicaciones se celebra, cada año, el 17 de mayo desde 1969, para conmemorar la fundación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones —UIT— y la firma del primer Convenio Telegráfico Internacional en 1865. Fue instituido por la Conferencia de Plenipotenciarios de Málaga-Torremolinos en 1973).
La infraestructura digital es un bien público esencial, por lo que debemos construirla para que resista las crisis que se avecinan.Tenemos que invertir en conectividad: de los cables submarinos a los satélites y del acceso local a los códigos abiertos y las competencias digitales. Tenemos que aplicar el Pacto Digital Global, promover una gobernanza de la inteligencia artificial basada en los derechos y estrechar la cooperación entre los gobiernos, el sector privado y la
sociedad civil.La infraestructura digital es un bien público esencial, por lo que debemos construirla para que resista las crisis que se avecinan. Cuando los salvavidas digitales sean universales y seguros, todas las comunidades podrán prepararse, actuar y
recuperarse.(El Día Mundial de las Telecomunicaciones se celebra, cada año, el 17 de mayo desde 1969, para conmemorar la fundación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones —UIT— y la firma del primer Convenio Telegráfico Internacional en 1865. Fue instituido por la Conferencia de Plenipotenciarios de Málaga-Torremolinos en 1973).
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Comunicado de prensa
07 julio 2026
Mipyme, motores de la prosperidad
Hoy ensalzamos el lugar crucial que ocupan las microempresas, las pequeñas y medianas empresas levantando comunidades, sosteniendo familias e impulsando el progreso económico. Estas empresas, motores de la creación de empleo, son esenciales para el futuro de cualquier país, entre otras cosas porque son la mejor vía para que los jóvenes accedan al mercado laboral.Sin embargo, los obstáculos que deben superar son enormes: desde las trabas para poder obtener financiación cuando desean expandirse hasta el cambio de sus modelos de negocio como consecuencia de la transformación derivada de la inteligencia artificial, pasando por el incremento de los aranceles o el alza de la inflación. Podemos conseguir que las micro, pequeñas y medianas empresas sigan siendo motores de prosperidad y de oportunidad para las generaciones venideras.La inestabilidad que se vive en el mundo también les está pasando factura. El conflicto en Oriente Medio ha trastocado las rutas comerciales y las cadenas de suministro, y ha hecho que se disparen los precios de la energía y los costos. Gobiernos y empresas deben trabajar de consuno para reforzar la resiliencia frente a las crisis mundiales, diversificar los mercados de exportación, acceder a nuevas fuentes de insumos y materias primas e impulsar el desarrollo de aptitudes en apoyo de los emprendedores, en especial de las mujeres y los jóvenes. Se deben robustecer los sistemas financieros para que se pueda acceder al crédito de manera asequible y reducir el costo de los préstamos. Tal como nos recuerda el tema de este año, debemos ayudar a las empresas a aprovechar todo el poder de la innovación y la tecnología digital para que puedan competir y prosperar en los mercados globales. En un mundo cada vez más incierto, es hora, sobre todo, de anteponer la paz y permitir que los mercados mundiales y los sistemas de transporte funcionen con eficiencia y seguridad. Juntos, podemos conseguir que las micro, pequeñas y medianas empresas sigan siendo motores de prosperidad y de oportunidad para las generaciones venideras.
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Comunicado de prensa
07 julio 2026
Aumento de temperatura global
Es el momento de actuar, por el bien de nuestro medioambiente y de nuestro futuro.Medioambiente: los 11 últimos años han sido los 11 más calurosos de los que se tienen registros. Los daños van mucho más allá del aumento de las temperaturas: desde la contaminación atmosférica hasta la degradación de las tierras, el colapso de los ecosistemas y la desaparición de la biodiversidad.Perjudican la salud, destruyen hogares y agravan el hambre. El mundo está por experimentar un aumento temporal de la temperatura global superior a 1.5 grados. Cada décima de grado causa un daño mayor, sobre todo a los más vulnerables. Nuestra tarea consiste en conseguir que ese rebasamiento sea lo más pequeño, breve y seguro posible y que bajen rápidamente las temperaturas. Ello significa reducir drásticamente las emisiones. Es el momento de actuar, por el bien de nuestro medioambiente y de nuestro futuro.Acelerar una transición justa para abandonar los combustibles fósiles y optar por las energías renovables: la única vía sostenible hacia la disminución de los costos y una verdadera seguridad energética.Recortar el metano: una de las formas más rápidas y económicas de limitar el calentamiento a corto plazo. Proteger los bosques, la tierra y los mares. Ayudar a las comunidades a adaptarse a los efectos devastadores que ya están presentes. Y ello significa cumplir las promesas de financiación para el clima hechas a los países en desarrollo, con el fin de salvar vidas, proteger los medios de subsistencia y fortalecer las economías. Es el momento de actuar, por el bien de nuestro medioambiente y de nuestro futuro. Voces del océano: en esta época convulsa, el océano nos recuerda que nuestros destinos están entrelazados. El océano regula el clima, sustenta los ecosistemas y las economías, y alimenta a miles de millones de personas. Sin embargo, ahora se enfrenta a una amenaza inmensa, y nosotros lo estamos llevando al límite de sus posibilidades. La Tercera Evaluación mundial de los océanos, presentada hoy, da cuenta de una crisis cada vez mayor a consecuencia del cambio climático, la sobrepesca, la pérdida de biodiversidad y la contaminación marina. No podemos seguir tratando al océano como si fuera inagotable.
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